Ir a Mercado cubierto [Plaza de abastos]
La plaza o mercado de abastos está situada en el centro de la villa, en la calle Alcalde Parrondo.
En 1928, el Ayuntamiento de Pola de Siero encarga al ingeniero de Caminos Sánchez del Río el proyecto de un mercado cubierto para satisfacer la demanda creada por el aumento progresivo de la actividad comercial de la villa. Fue elegida para esta construcción una parcela del Marqués de Santa Cruz.
La decisión de la nueva ubicación del mercado fue muy criticada por los comerciantes asentados al aire libre en la plaza Les Campes, dividiendo al pueblo y suscitando la recogida de firmas en contra del acuerdo municipal.
La forma triangular del solar, que en un principio parecía poco adecuada, se convierte en el principal estímulo del proyecto, pues el edificio debía ceñirse a su perímetro para aprovechar al máximo la superficie disponible. La parcela está situada en el centro del futuro ensanche y su trazado ocupa una posición primordial.
Se trata de un edificio de hormigón armado y vidrio de 2.500 metros cuadrados. El resultado muestra con claridad las diferencias existentes respecto al tipo de mercado tradicional.
La cubierta es el elemento más característico del proyecto y en ella se encuentra toda la expresividad de la obra.
Los 2.500 metros cuadrados diáfanos se cubren con la intersección de dos bóvedas cuyo nervio va en el centro de la hipotenusa y el vértice opuesto. Los nervios transversales del par de bóvedas, así como los que cubren el alero de la marquesina, se conciben con hormigón. Se destinó el ciclópeo para los cimientos y la viga del alero, el cemento para la cubierta y el fibrocemento para los entrepaños de la marquesina.
Estas características hacen del edificio una de las obras más atrevidas de la arquitectura moderna asturiana.
La iluminación natural entraba por las tres fachadas y un grupo de lucernas abiertas sobre el ángulo recto de la planta.
Tiene cuatro puertas: dos en la hipotenusa y una en cada cateto.
En el interior se percibe un espacio unitario desprovisto de apoyos que consideraban verdaderos obstáculos heredados del pasado. Daba trabajo a 200 puestos fijos, que se situaban en torno a un mostrador corrido de albañilería orillado hacia las fachadas.
El interior del edificio fue respetuosamente rehabilitado por el arquitecto José M. Caicoya y conserva todavía su uso originario.
Las instalaciones de la plaza se completaban con una fuente de emplazamiento central, cuarto de limpieza, aseos y despacho de veterinarios.
Bajo la marquesina, entonces como hoy, se instalan cada martes los vendedores ambulantes.
Fuente: «Atractivos y actividades turísticas del Concejo de Siero», CD-ROM elaborado por la Escuela Taller y Casa de Oficios de Siero, editado y revisado por el Ayuntamiento de Siero, con financiación de la Fundación Comarcas Mineras (FUCOMI), el INEM (Instituto Nacional de Empleo) y el Fondo Social Europeo.